
Por el Maestro Aivanhov
"En un momento u otro de nuestra existencia todos pasamos por la experiencia de la soledad. La soledad es un estado de conciencia extremadamente doloroso en el que el hombre se siente como lanzado a un espacio vacío, tenebroso, en el que ya no sabe dónde está ni adónde va... Jesús también atravesó este desierto oscuro cuando exclamó: "Dios mío ¿por qué me has abandonado?" Todos los humanos, incluso los más grandes Iniciados, conocen un día esta soledad indescriptible. ¿Por qué? Porque es una experiencia necesaria. No se comprende lo esencial, es decir las verdades del alma y del espíritu, cuando uno se siente feliz, satisfecho y rodeado de amigos, sino cuando uno se
siente solo y abandonado. En realidad, ningún ser es abandonado en el verdadero sentido de la palabra. Incluso cuando debe atravesar las pruebas más terribles, cada uno se encuentra rodeado de espíritus y de entidades que le hablan y velan por él. La soledad no existe, no es más que un estado de conciencia pasajero, y para superar lo más rápidamente posible este estado de conciencia, no hay otro modo que apoyarse en el Ser que sostiene a todos los mundos en el espacio."
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: martes 4 de septiembre de 2007
"¡Cómo se equivocan los humanos cuando creen que si nadie está físicamente presente a su lado, están realmente solos! ¿No sienten a todas las criaturas del mundo invisible que les rodean? La naturaleza de estas presencias depende evidentemente de su estado interno. Pueden venir a visitarles ángeles, entidades luminosas; o sino, serán las criaturas tenebrosas del mundo astral quienes estarán a su alrededor, intentando alimentarse de las emanaciones que producen sus estados pasionales.
Cuando los humanos se abandonan a los instintos, a los placeres groseros, sin darse cuenta abren sus puertas a entidades maléficas que acuden a aprovecharse de todas las energías que desprenden para deleitarse. Y esto es el Infierno: el estado de aquellos que se dejan invadir por entidades tenebrosas porque les proporcionan alimento. Todos los seres instintivos, pasionales, alimentan y refuerzan estas entidades. Para escapar de ellas, debéis consagrar cada día a Dios vuestro cuerpo, vuestro tiempo y todas vuestras actividades."
Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: sábado 27 de septiembre de 2003
"Si los humanos estuvieran menos parapetados, menos cerrados sobre sí mismos, tomarían conciencia de la realidad de un mundo invisible poblado de criaturas que viven ahí, cerca de ellos, mezcladas con ellos. Sí, porque con sus pensamientos y sus sentimientos atraen a estas criaturas. Es necesario que lo sepáis: aunque estéis solos en la naturaleza o en vuestra habitación, en realidad nunca estáis solos: muchas entidades participan en vuestra vida. Y aquél que trabaja para el bien, está acompañado por entidades luminosas que se alegran con él y le ayudan en sus dificultades haciéndole vislumbrar puertas de salida, soluciones para sus problemas. La mayor parte del tiempo esto sucede sin él saberlo. Pero si se esfuerza en tomar conciencia de estas presencias, evidentemente obtendrá mucho más provecho."
Omraam Mikhael Aivanhov
4) Pensamiento seleccionado: martes 16 de diciembre de 2003
"La
sensación de estar solo, es uno de los sufrimientos más terribles que
los humanos puedan experimentar. Cada uno necesita encontrar a aquél o
aquella con quien pueda compartir sus pensamientos, sus emociones, sus
aspiraciones, un ser con quien realizar cada día intercambios
armoniosos. Este ser ideal es evidentemente muy difícil de hallar, y
¡cuántos libros han explicado la angustia y el sufrimiento originados
por la imposibilidad de descubrir lo que algunos han llamado el alma
gemela! Pero esto en realidad, procede del hecho de que el alma humana
sólo puede ser colmada definitiva y completamente por Dios. Aquél que
quiera vencer la soledad, sentir que cada día no está solo, que está
rodeado de seres que le aman y le comprenden y que él mismo está
colmado de una inmensa presencia formada de alegría y de luz, debe
unirse a Dios. Pero debe unirse a Dios, a su manifestación, es decir,
unirse a la sabiduría, al amor y a la verdad. Para aquél que coloca el
amor en su corazón, la sabiduría en su cabeza y la verdad en su
voluntad, la soledad no existe."
Omraam Mikhael Aivanhov